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La vida tiene su gramática y su geometría, vivir es un arte con mucha ciencia.

Cuando una relación se rompe, cuando terminamos o nos excluyen de lo laboral, cuando experimentamos la traición por parte de una persona en quién confiábamos, cuando fallece un ser querido, incluso, enterarnos de un comentario insidioso hecho sobre nosotros, y pretendemos hacernos los fuertes, a quienes este tipo de situaciones no les afecta en lo absoluto, y se quiera dar a entender que, estamos preparados para ello y que todo será de inmediato tal como una picada de mosquito, (me rasco y ya), no estamos siendo honestos, porque la verdad es que, podemos llegar a sentirnos devastados e incluso, enfermarnos física y mentalmente.


A continuación, te propongo un pequeño y divertido ejercicio, donde pondrás a volar tu imaginación, solo debes recrear las situaciones que has tenido que enfrentar, con áreas de estudio, de manera sencilla. ¡Comencemos!


Piensa en las caídas que has tenido a lo largo de tu existencia, muchas, pocas, muy duras, otras no tanto, en fin, ¡estás aquí.


Cada caída, ha hecho las veces de punto y coma, (;), lo que representa una pausa momentánea en la vida, pero no es el final. Recuerda que, el punto y coma, separa enumeraciones extensas en los textos y, que podemos asociarlas con una secuencia de sucesos que podemos organizar, clasificar y tenerlas en observación, para aprender de ellas.


Geométricamente, hago la comparación de la caída, con una línea descendente, como una curva que se sumerge abruptamente.


¡Esa es la vida! Es como una línea en el plano, a veces tiene puntos de inflexión que nos llevan hacia abajo, pero que reaparece en cualquier otro plano de la hoja.


Pasemos ahora a pensar en la derrota, La derrota podría asemejarse a un punto seguido (.), indicando el fin de una etapa o un objetivo. Sin embargo, es importante recordar que, al igual que en una oración, una nueva frase comenzará después de este punto, que no es el final. Es decir que, la historia continúa.


Geométricamente hablando, una derrota, podría ser representada como un triángulo invertido, con la punta hacia abajo, simbolizando la inversión de expectativas y la sensación de estar atrapado en una situación desfavorable.

 

Vámonos en este momento a pensar en la desilución, la cual, podría asociociarse con una coma (,), simbolizando una pausa breve pero significativa en el camino y tomamos aire; se trata de una pausa reflexiva, pero, aun así y con todo y desilusión, la vida sigue.


¿Has visto un polígono irregular? ¿Qué tanto lo recuerdas? Porque la desilusión, aquí la comparo con esa imagen confusa, donde las expectativas y la realidad no encajan perfectamente, creando bordes desordenados y formas impredecibles.

 

Entremos a contar ahora, cuántas veces te has equivocado, o errado, personalmente me suena a signo de interrogación (?), cómo un "¿Y ahora qué hago?"


Y, podría ser simbolizado por un círculo imperfecto, con una línea que se desvía ligeramente de su trayectoria ideal. Así como un trazo sin ganas. Incluso, esta imagen, podría representar los errores pequeños y su consecuente impacto en el curso de la vida.


Y finalmente, para este ejercicio, trae a tu mente, las posibles pérdidas, que las comparo con los puntos suspensivos, (…), esas que te dejan como sin aliento, mirando al piso, contando piedritas y no quieres levantar la cabeza, porque ya no son más, no hay reversa, no hay devolución o retorno.


Geometricamente, podrían asemejarse a un rombo que se desvanece en el horizonte, mostrando cómo algo que una vez tuvimos y ahora, se disuelve en la distancia.


Sin embargo, dado que todo es cuestión de perspectiva, también podemos enfocarnos en aprender de cada una de estas circunstancias y salir repotenciados, fortalecidos y con áurea de vencedor.

 

Por eso, a continuación, te dejo 6 pasos que te llevarán a pasar la página de forma efectiva:


1.    Replantea tu idea de ganar o vencer, ser derrotado o derrotarse.

2.    Somos mente, nos convertimos en lo que pensamos, así que, revisa, identifica y ajusta lo que piensas, y lo que sientes.

3.    Pinta un paisaje ideal y dirígete hacia allá. Avanza, no te quedes en el muro de los lamentos.

4.    Realiza filtros sobre lo que escuchas, selecciona solo aquello que te impulsa. Recuerdas la fábula de las ranas que cayeron a un pozo, ¿Por qué solo una se salvó?

5.    Sube las expectativas sobre lo que deseas alcanzar y en lo que te quieres convertir, toma el control de tu progreso y verifica tus resultados.

6.    Si la duda surge, repasa los 5 pasos anteriores.

 

De esta manera, vivir se convierte en un arte cargado de ciencia, donde cada día es una pincelada en el lienzo de nuestra existencia. La comprensión de la gramática y la geometría de la vida nos permite ser artistas conscientes, cocreadores de nuestra realidad, contribuyendo a la vasta sinfonía de la existencia con nuestras propias notas únicas.

 

Martha Gutiérrez L.

Coach- oradora - facilitadora

Profesional de la educación.

 


 
 
 

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